Presidente Regional de la CCHC: “La construcción es también una labor social”

29 may 2017

El empresario Marcelo Pardo es ex alumno de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la PUCV y destaca las herramientas y valores entregados por la institución.

 

Tranquilo, a pesar de todas sus responsabilidades, se le ve a Marcelo Pardo en los pasillos de la Cámara Regional de la Construcción de la Región de Valparaíso. El Ingeniero Constructor titulado de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso tiene cerca de tres décadas de experiencia en el rubro, expertise que lo validó como presidente del gremio en la rama regional en agosto de 2015.

Marcelo Pardo, dirige como socio y gerente general, el Grupo de Empresas Pardo S.A, conglomerado de compañías entre las que destaca una constructora, una inmobiliaria, actividades turística y publicidad, entre otras. Todas estas, a partir de su desempeño en el área de construcción, confiesa. Para el profesional egresado de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la PUCV su paso por la academia no fue indiferente, ya que hasta el día de hoy recuerda las enseñanzas de los académicos que marcaron su vida profesional y el vínculo con sus compañeros de generación.

Marcelo, ¿Cómo fue su paso por la Escuela de Ingeniería en Construcción de la PUCV?

Tengo los mejores recuerdos. Yo soy de la generación del 87 y todavía mis grandes amigos son de la Escuela. Fue una experiencia muy linda. La verdad es que la época universitaria, para cualquiera, es una etapa de florecer, de imbuirse en cosas nuevas, de independencia y sobre todo, de aprender a hacer lo que te gusta.

 

¿De qué manera le han servido las herramientas aprendidas en la Escuela en la práctica de la disciplina?

Hay muchas cosas que han sido importantes desde el punto de vista de mi formación. Durante el tiempo universitario, en los primeros años me costó un poco matemáticas, pero después en los ramos de carrera me fue bien e hicieron que tuviera la visión de lo que podía ser la disciplina. La carrera es muy amplia y uno puede abordar cualquier tipo de empresa a nivel de construcción, pero también te abre la cabeza y te permite emprender otro tipo de actividades, como fue en mi caso.

 

¿Qué consejo le entregaría a los estudiantes que hoy están cursando la carrera?

El único consejo que me atrevería a darles es el esfuerzo. Están en una Escuela de mucho prestigio, prestigio que tiene muy bien ganado por lo demás. Hay una diferencia notable en la actividad de las escuelas de construcción de Chile, entre las existentes hay algunas que son líderes, como es la nuestra. Pero el esfuerzo y el sacrificio son lo primero, además del gusto por la construcción, porque cuando uno construye, hace una labor bien social también, ya que hay personas de distintos orígenes involucradas y hay que saber moverse en cada contexto. Suelo decir que tenemos tres idiomas, el de la obra, el técnico y el de nuestros clientes, esta diversificación de caracteres tiene que ser dominada por el profesional y la Escuela permite adquirir herramientas para hacerlo.

La construcción es, finalmente,  una vocación, tal como dijo un profesor de mi época universitaria, el sr. Hernández: “ustedes siempre tienen que mirar a los ojos y nunca hacia abajo” y eso lo tomé desde el primer minuto.

 

En su segundo año al mando del zonal de la CCHC ¿Cuáles han sido los mayores desafíos que ha enfrentado como Presidente regional del gremio?

Dirigir el rubro constructor es bastante complejo, ya que comprende a muchísima gente e inversión y, por lo tanto, hay legítimos intereses de los socios y la ciudadanía para que este sea un rubro potente, que siga dando trabajo, inversión y empleo. Me ha tocado actuar en distintos conflictos, muchos desafíos, desde la planeación urbana hasta los planos reguladores e inversión pública. Además, este es un gremio que aúna a todas las oficinas de arquitectura, de ingeniería civil, empresas constructoras, inmobiliarias, abogados, tenemos un conjunto de gente que hay que liderar para que se cumplan los objetivos que la Cámara propone y que queremos para el mejor funcionamiento del país.

 

Por último, ¿Cómo evalúa el estado actual de la construcción en el país?

Hemos tenido un año deprimido, eso lamentablemente ha conllevado que el índice de la construcción ha bajado, tenemos gente sin trabajo en el área. Somos de las pocas actividades que tiene tanta mano de obra comprometida, por lo que, somos muy importantes en términos sociales, pero creo que ya se está terminando esta situación compleja y lo único que nos queda es mirar con optimismo el futuro.

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